El Índice Nacional de Flujo Vehicular, el cual registra el tránsito de vehículos ligeros y pesados por las garitas de peajes a nivel nacional, reportó un aumento en julio último, así lo resaltó la Asociación Automotriz del Perú (AAP) luego de revisar cifras oficiales del Instituto Nacional de Estadística e Informática – INEI.

“Dicho indicador obtuvo una expansión de 2.8% en julio de 2023 en comparación con similar mes del año pasado, superando el avance de 2% observado en junio. El incremento señalado es el resultado del avance en la circulación de vehículos ligeros, el cual subió 5.8%; mientras que el tránsito de vehículos pesados se redujo en 1.7%”, afirmó la AAP.

Por otra parte, durante el periodo agosto 2022 – julio 2023 se observa que el índice de flujo vehicular nacional creció 3.6% frente a similar periodo de un año atrás. 

Al desagregar la información, indicó el gremio automotor, se puede notar que el avance en el movimiento de vehículos livianos fue impulsado por el despliegue de personas a nivel nacional, asociado a las celebraciones por Fiestas Patrias y al feriado largo, los cuales incentivaron las actividades comerciales, alojamiento y restaurantes, además de entretenimiento. Cabe precisar que la variación acumulada en los últimos doce meses (agosto 2022 – julio 2023) fue de 7.1%.

De otro lado, agregó, la reducción en la circulación de vehículos pesados es consecuencia de un menor requerimiento del servicio de transporte de carga de los sectores construcción, agropecuario y manufactura, influenciado por el desenvolvimiento desfavorable de la inversión privada. El desempeño acumulado en los últimos doce meses (agosto 2022 – julio 2023) se ubicó en -0.7%.

Finalmente, advirtió el gremio, durante los primeros siete meses del 2023, el flujo vehicular viene registrando un aumento de 1.48% a tasa anual, por debajo del 4.63% anotado en similar periodo del 2022, lo cual demuestra que dicha variable se encuentra en un periodo de desaceleración, similar a lo que ocurre con el PBI. Para el cierre de año, las expectativas no son alentadoras y no se espera una mejora significativa, debido a que el consumo privado viene atravesando un periodo de enfriamiento; mientras que la inversión privada continúa reportando tasas de crecimiento negativo (por cuatro trimestres consecutivos). “Podemos concluir que, si no se aplican las medidas necesarias que reimpulsen el dinamismo de la economía, y considerando los riesgos existentes en el corto plazo (siendo el más peligroso el Fenómeno El Niño), el año 2024 podría iniciar con serias complicaciones”, puntualizó.