“Para lo que resta del año, se espera que las ventas sigan mostrando comportamientos dispares”, así lo sostuvo Alberto Morisaki, gerente de Estudios Económicos y Estadística de la Asociación Automotriz del Perú (AAP) al tiempo de señalar que, las ventas de vehículos nuevos registraron en setiembre pasado descensos en todos sus segmentos, según cifras oficiales.

En ese sentido, agregó que, en los siguientes meses, la venta de vehículos livianos sentiría el impacto del enfriamiento del consumo privado. “Sin embargo, el efecto positivo generado, en los últimos meses por la mayor disponibilidad de unidades nos permitirá cerrar el 2023 con una expansión”, acotó.

No obstante, dijo, en el caso de los vehículos pesados, la caída de la inversión privada y la continua incertidumbre sobre las expectativas empresariales seguirían pesando sobre dicho segmento, llevando a que termine el año con resultados negativos. “De igual manera, la venta de vehículos menores también cerrará con una caída, debido a la menor demanda y reducción de la capacidad adquisitiva de las familias”, añadió.

Y es que, explicó Morisaki, de acuerdo con Sunarp, la venta de vehículos livianos se situó en 13,202 unidades en el noveno mes del 2023, evidenciando y una caída de 11.2% respecto a setiembre del año pasado. En tanto, durante los primeros nueve meses del año se vendieron 127,891 vehículos, superando en 6.55% a lo reportado en similar periodo del 2022, desacelerándose desde el 9.1% observado el mes anterior. Al desagregar la información, dijo, se observa que la comercialización de SUV, en lo que va del año, sumó 57,755 unidades, cifra mayor en 8.5% a nivel anual; mientras que la venta de pick up y furgonetas llegó a 24,904 unidades y la de camionetas lo hizo a 18,208 unidades, avanzando en 3.3% y 26.6%, respectivamente. Por último, la venta de automóviles cayó 4.6% a 27,023 unidades. “La desaceleración observada en este mercado responde a la precarización del mercado laboral, el aumento del costo de vida y la confianza del consumidor que se mantiene en el tramo pesimista, que impactan el desempeño del consumo privado”, puntualizó.

Al analizar la situación de los vehículos pesados, dijo, vemos que la venta de camiones y tractocamiones avanzó a 1,349 unidades en setiembre último (+1.8% a nivel interanual), mientras que entre enero y setiembre llegó a 11,179 unidades, descendiendo en -5.4% a tasa anual. La comercialización de estas unidades “ha registrado su tercera alza interanual consecutiva, gracias al vital apoyo de la actividad minera, la cual viene anotando un desempeño positivo en lo que va del año; el mismo que ha atenuado parcialmente la menor demanda de otros sectores económicos como construcción, industria manufacturera, entre otros, seriamente afectados por el menor dinamismo de la economía”, reflexionó.

En cuanto a la venta de minibús y ómnibus, esta se situó en 170 unidades en el noveno mes del 2023, disminuyendo 20.9% con relación a setiembre del año pasado; mientras que durante los primeros nueve meses de este año se comercializaron 1,702 vehículos, cifra inferior en 12% frente a igual periodo del año pasado. Las ventas de vehículos en este segmento en particular, dijo, están muy por debajo de sus niveles previos a la pandemia, debido a una serie de factores que los han golpeado con mayor fiereza, entre ellos el mismo brote vírico, las protestas sociales, informalidad, la caída de la inversión privada, el azote de los fenómenos climatológicos que perjudican el normal tránsito de vehículos y los problemas financieros de algunas empresas de transporte urbano.

Finalmente, en cuanto a la venta de vehículos menores, esta se situó en 28,212 unidades en setiembre último (-15.4% interanual), mientras que entre enero y setiembre se comercializaron 257,961 unidades, número menor en 8.3% respecto a igual periodo del 2022. Al desagregar por segmento, refirió, se puede advertir que la venta de motos durante los primeros nueve meses llegó a 180.052 unidades (-8.5%) y la de trimotos fue de 77,909 unidades (-7.9%). El desempeño de la comercialización de los referidos vehículos explicó Morisaki, viene siendo influenciado por el proceso de normalización que atraviesa la demanda en dicho mercado, luego del significativo avance del 2021; además de la reducción de la capacidad adquisitiva de la población en un contexto de inflación alta.