El agua y los contaminantes pueden ser muy dañinos para el lubricante de tu auto, dañando su eficacia y afectando el rendimiento del motor. Descubre aquí cómo mantener tu motor en óptimas condiciones.

El agua es una gran amenaza y su presencia puede causar diversos problemas como la formación de lodos, que afectan la fluidez y capacidad del lubricante. La corrosión acelerada, en las piezas metálicas del motor, reduciendo así su vida útil y reduciendo su desempeño. La alteración de la viscosidad es otro de los problemas, en ese caso se compromete la habilidad para proteger las piezas del motor de manera adecuada.

Para evitar estos daños, es importante tener en cuentas los siguientes consejos:

  • Almacenamiento adecuado: guardar los lubricantes en lugares secos y evitar su exposición directa al agua.
  • Monitoreo regular: inspeccionar de manera regular para tomar las medidas necesarias a tiempo.
  • Manipulación cautelosa: evitar la entrada de agua al realizar los cambios de aceite, o durante el mantenimiento.

De esta forma, podrás lograr un rendimiento inmejorable y además, prolongar la vida del motor.