En el CES 2026, Tensor Auto presentó oficialmente el Tensor Robocar, su primer vehículo autónomo Nivel 4 para uso privado. En medio de un evento dominado por la inteligencia artificial, la premisa quedó clara para la compañía: no se trata únicamente de tecnología, sino de devolverle la autonomía al usuario.
Las empresas se han concentrado en desarrollos a partir de flotas de robotaxis y modelos de movilidad compartidos. Frente a este panorama, se propone un enfoque diferente con el Tensor Robocar. Bajo el lema “Own Your Autonomy”, Tensor plantea que la conducción autónoma avanzada no sea sinónimo de servicio corporativo, sino un activo.
Arquitectura eléctrica y redundancia total
El Tensor Robocar está construido sobre una arquitectura eléctrica de 845 voltios, desarrollada específicamente para la conducción autónoma. Su diseño prioriza la seguridad con redundancia completa en sistemas críticos, incluyendo:
- Dirección
- Frenado
- Potencia
- Procesamiento de datos
Este nivel de respaldo busca garantizar una operación segura incluso ante fallas parciales del sistema.
Más de 100 sensores para percepción 360°

Uno de los pilares del Tensor Robocar es su sistema de percepción, compuesto por más de 100 sensores que ofrecen cobertura total de 360 grados. Entre sus tecnologías clave destacan:
- LiDAR tipo Halo montado en el techo, capaz de emitir millones de haces por segundo para mapear el entorno con precisión milimétrica.
- Múltiples radares 4D, que mejoran la detección de objetos en movimiento.
- 37 cámaras de alta resolución, para reconocimiento visual avanzado.
- Sensores acústicos, capaces de detectar sirenas antes de que sean visibles.
Además, el vehículo incorpora sistemas de autolimpieza para cámaras y sensores, una solución clave al estar pensado para uso privado y no depender de mantenimiento constante en flotas.
Interior adaptable
En el interior, el enfoque es igualmente disruptivo. El Tensor Robocar incorpora un volante y pedales retráctiles. Cuando se activa el modo autónomo, el volante se pliega y el habitáculo se transforma en un espacio de trabajo o entretenimiento.
El sistema de seguridad adapta la configuración de los airbags según el modo de conducción. Si el volante está retraído, se activa protección desde el panel frontal, garantizando seguridad incluso sin controles visibles.
El cerebro del Tensor Robocar
En el plano del software, Tensor Robocar define su tecnología como “IA agéntica”. El vehículo combina un sistema reactivo para conducción cotidiana con otro de razonamiento avanzado capaz de resolver escenarios complejos. Todo el procesamiento de datos personales se realiza localmente en el vehículo, reforzando su promesa de privacidad.
Más allá de las dudas, el debut de Tensor Robocar en el CES 2026 marca un punto de inflexión. La conversación ya no gira únicamente en torno a robotaxis, sino a la posibilidad de que la autonomía total llegue al garaje privado.
Solo el tiempo dirá si Tensor logra cumplir su ambiciosa promesa, pero en Las Vegas dejó claro que la próxima revolución automotriz podría tener dueño.