El mapa global del vehículo eléctrico cambió en 2025. Geely Auto Group superó a Tesla en ventas y se posicionó como el segundo mayor vendedor mundial de autos eléctricos, incluyendo híbridos enchufables, mientras BYD retuvo el liderazgo por segundo año consecutivo.

Según datos de SNE Research, las ventas globales de vehículos electrificados alcanzaron 21,47 millones de unidades en 2025, un crecimiento interanual de 21,5%. De ese total, BYD encabezó el ranking con 4,12 millones de unidades vendidas, pese a una ligera caída de 0,6% frente al año anterior.

Geely fue la gran protagonista del año. El grupo automotor vendió aproximadamente 2,22 millones de unidades, lo que representa un salto de 56,8% respecto a 2024 y su primer ascenso al segundo lugar global. Tesla, en cambio, cayó al tercer puesto tras registrar una disminución de 8,6% en sus ventas, con 1,63 millones de unidades.

Parte de esta diferencia responde a la estrategia de producto. Mientras BYD y Geely comercializan tanto vehículos 100% eléctricos como híbridos enchufables, Tesla mantiene una oferta exclusivamente eléctrica, en momentos en que los híbridos han ganado terreno en China y Europa.

El dominio chino también se refleja por regiones. El mercado de China concentró 13,8 millones de unidades vendidas, equivalentes al 64,3% del total global. Europa mostró una recuperación de 34,9%, impulsada por modelos eléctricos compactos más accesibles, mientras Norteamérica fue la única gran región en retroceder, con una caída de 5%.

Pero el avance chino no se limita a cifras comerciales.

México, la nueva apuesta de Geely y BYD

BYD y Geely figuran entre los finalistas para adquirir una planta automotriz en Aguascalientes, México, actualmente operada por Nissan y Mercedes-Benz. La instalación tiene capacidad para producir hasta 230.000 vehículos anuales y representa una oportunidad clave para establecer producción en América del Norte.

El movimiento se produce en un contexto complejo. Estados Unidos ha endurecido aranceles contra México y mantiene restricciones que, en la práctica, bloquean el ingreso de vehículos de marca china a su mercado. Washington ha advertido sobre el riesgo de que México funcione como “puerta trasera” para la entrada de productos chinos.

México, por su parte, enfrenta un delicado equilibrio. El país perdió cerca de 60.000 empleos en la industria automotriz el último año y sus exportaciones a Estados Unidos cayeron casi 3%. La inversión china podría significar nuevos puestos de trabajo y dinamismo industrial, pero también tensiones diplomáticas.

Las cifras muestran la magnitud del fenómeno. Desde 2020, las ventas de BYD se han multiplicado por diez, mientras que Geely ha duplicado su volumen global. Ambas compañías ya superan los cuatro millones de vehículos anuales, cifras comparables a fabricantes tradicionales como Ford.

El liderazgo chino en el mercado global de autos eléctricos ya no es solo comercial: es industrial, tecnológico y geopolítico.