El mercado automotor peruano cerró agosto de 2025 con cifras que reflejan un crecimiento sólido y sostenido. Según datos de la Superintendencia Nacional de los Registros Públicos (Sunarp), la venta de vehículos livianos nuevos aumentó un 26,7% durante ese mes, lo que demuestra una clara recuperación y dinamismo en la industria.
La Asociación Automotriz del Perú (AAP) destacó que el entorno económico actual está favoreciendo la confianza de consumidores y empresas, lo cual se refleja en la compra de vehículos tanto para uso personal como productivo.
De enero a agosto de 2025, se han vendido 119.874 vehículos livianos nuevos, lo que representa un aumento acumulado de 20,6% frente al mismo periodo de 2024. Solo en agosto se colocaron 16.185 unidades, confirmando la tendencia ascendente que vive el sector automotor. A diferencia de años anteriores, las empresas del rubro han ampliado su stock, lanzado ofertas competitivas y facilitado el acceso a créditos con tasas de interés más bajas. Todo esto ha permitido que más familias y compañías accedan a un vehículo nuevo.
El dinamismo del mercado automotor peruano tiene un impacto directo en diversos sectores de la economía. Por un lado, genera empleos en concesionarias, talleres de mantenimiento, servicios de financiamiento y aseguradoras. Por otro, dinamiza actividades productivas como la construcción, la minería y el comercio.
Asimismo, el aumento en la venta de vehículos incentiva la recaudación tributaria, lo que fortalece la capacidad del Estado para invertir en infraestructura y programas sociales. De esta manera, el crecimiento automotor no solo beneficia a las empresas del sector, sino que se convierte en un motor clave para el desarrollo económico del país.
Factores que impulsan el crecimiento del mercado automotor peruano
- Reducción de tasas de interés: El acceso a créditos vehiculares con mejores condiciones ha incentivado la compra de vehículos.
- Campañas comerciales efectivas: Concesionarias y marcas han desarrollado estrategias de marketing con descuentos, bonos y facilidades de pago.
- Mayor confianza del consumidor: La estabilidad macroeconómica ha motivado tanto a familias como a empresas a realizar inversiones en movilidad.
- Disponibilidad de inventario: El stock es mayor y más variado, lo que permite responder mejor a la demanda.