La Autoridad de Transporte Urbano para Lima y Callao (ATU) recordó a los operadores del servicio de taxi ejecutivo la importancia de cumplir con las disposiciones vigentes, con el objetivo de garantizar traslados seguros, formales y de calidad para los usuarios.

Actualmente, esta modalidad cuenta con 55,601 vehículos habilitados, lo que refleja su relevancia dentro del sistema de transporte urbano en la capital.

¿Qué exige la ATU a los operadores de taxi ejecutivo?

De acuerdo con el reglamento del servicio público de transporte especial, el taxi ejecutivo debe ser brindado exclusivamente por una persona jurídica autorizada por la ATU, la cual debe cumplir una serie de condiciones para operar de manera formal.

Uno de los requisitos más importantes es contar con una central de comunicaciones activa, que permita gestionar los servicios y mantener una conexión constante entre la empresa, los conductores y los usuarios.

Esta central puede operar a través de distintos canales, como:

  • Llamadas telefónicas
  • Aplicaciones digitales
  • Plataformas tecnológicas

El objetivo es asegurar una atención eficiente y una adecuada coordinación del servicio.

Sanciones por incumplimiento

La ATU enfatiza que no cumplir con estas disposiciones constituye una infracción tipificada como T.26, la cual contempla una multa de S/275.

La entidad también exhorta a las empresas a respetar lo establecido en la Ley General de Transporte y Tránsito Terrestre, como parte de un esfuerzo por ordenar el sistema y mejorar la experiencia de los usuarios.

Un servicio clave en Lima y Callao

El taxi ejecutivo se ha consolidado como una alternativa de transporte formal, especialmente en un contexto donde los usuarios priorizan seguridad, trazabilidad y confianza en sus desplazamientos.

En ese sentido, el cumplimiento de los requisitos no solo evita sanciones, sino que también contribuye a fortalecer la imagen del servicio y a elevar los estándares del transporte urbano.