El automovilismo peruano vivió una nueva jornada histórica con la disputa de la 74.ª edición del Rally Premio Presidente de la República, una de las competencias más tradicionales y exigentes del calendario nacional. En esta edición, Alex Heilbrunn y Juan Pedro Cillóniz se consagraron nuevamente como los grandes protagonistas al quedarse con la victoria general por segundo año consecutivo, ratificando su dominio en una prueba que reunió a los mejores exponentes del deporte motor nacional.

La dupla mostró solidez de principio a fin, manteniendo un ritmo competitivo y estratégico que les permitió controlar el desarrollo de la carrera y defender con autoridad el título obtenido en 2025. Con este resultado, consolidan su lugar entre las parejas más consistentes y exitosas del rally peruano actual.

El podio general lo completaron Raúl Orlandini y Pedro La Cruz, quienes finalizaron en la segunda posición tras una intensa disputa en los exigentes caminos ayacuchanos.

Una victoria histórica para Cillóniz

El triunfo tuvo un significado especial para Juan Pedro Cillóniz, quien alcanzó su quinta victoria como copiloto en el Premio Presidente de la República, una cifra que lo posiciona como uno de los nombres más destacados en la historia de esta emblemática competencia.

Más allá del resultado deportivo, la victoria de Heilbrunn y Cillóniz refuerza su legado dentro del automovilismo nacional y confirma el excelente nivel competitivo que atraviesa la dupla.

Gran fin de semana para nosotros, un muy buen resultado y muy contento de poder repetir el título del año pasado. Ha sido un gran logro. Ha sido un gran reto con grandes pilotos y autos de todas las categorías. Es una de las pocas veces en las que se corre por una general, independientemente de las categorías, y eso lo hace bastante divertido”, declaró Heilbrunn tras la competencia.

La estrategia fue clave

El piloto explicó que uno de los factores determinantes fue conseguir una ventaja temprana durante el primer especial del día, lo que les permitió administrar el tiempo y controlar mejor la carrera.

Han sido tramos relativamente largos para lo que estamos acostumbrados, lo que cambió un poco la estrategia. Estuvo muy competitivo y divertido de manejar. Tuvimos lluvia por un momento, pero logramos marcar un buen ritmo desde temprano y eso nos permitió manejar la ventaja con mayor comodidad”, agregó.

Heilbrunn también destacó la coordinación con Cillóniz, una sociedad deportiva construida sobre años de trabajo conjunto, preparación de hoja de ruta y una comunicación precisa dentro del habitáculo.

Celestino Garrido logra tricampeonato en camionetas

Otra de las grandes figuras del fin de semana fue Celestino Garrido, quien junto a Percy Salcedo firmó una actuación impecable en la categoría camionetas.

La dupla del TRACUSA Racing dominó ambas jornadas de competencia y se llevó la victoria con autoridad, permitiendo que Garrido consiga su tercera “banda presidencial” consecutiva, siempre al volante de su confiable Foton.

El piloto ya había conquistado esta prueba en 2024 y 2025, y ahora suma un nuevo título que refuerza su vigencia como uno de los referentes de la especialidad.

Además, este resultado le permite iniciar con fuerza el Campeonato del Automóvil Club Peruano, certamen en el que buscará conquistar su tercer título consecutivo en el Grupo Camionetas.

Ha sido una competencia muy bonita, con rutas muy exigentes. La Foton respondió excelente, no presentó ningún inconveniente y nos permitió ganar ambos días. Es la misma camioneta del año pasado, solo le hemos cambiado el look; ahora la lavamos y queda lista para la siguiente fecha”, señaló Garrido entre risas.

Ayacucho, escenario de una edición memorable

La ciudad de Ayacucho fue nuevamente el escenario de esta histórica competencia organizada por el Automóvil Club Peruano, ofreciendo rutas técnicas, tramos de alta exigencia y condiciones variables que pusieron a prueba tanto a pilotos como a máquinas.

Con resultados contundentes y actuaciones memorables, la edición 2026 del Premio Presidente de la República reafirmó su lugar como una de las pruebas más importantes del automovilismo peruano.