Las precipitaciones pueden provocar aniegos, baches ocultos y huaicos en distintas rutas del país. Conoce qué hacer si encuentras una vía inundada y qué componentes de tu vehículo debes revisar antes de salir.

La temporada de lluvias en el Perú exige mayor precaución al volante. Las precipitaciones pueden generar inundaciones urbanas, acumulaciones de agua en las pistas, deterioro del pavimento y huaicos en carreteras, condiciones que elevan el riesgo de accidentes y daños mecánicos.

Ante este escenario, preparar el vehículo y conocer cómo reaccionar frente a una vía inundada puede evitar reparaciones costosas y, sobre todo, proteger la seguridad de los ocupantes.

¿Qué hacer si encuentras una vía inundada?

Cuando una calle o carretera presenta una acumulación importante de agua, lo más seguro es evitar el cruce si no conoces su profundidad ni las condiciones del pavimento.

Estas son algunas recomendaciones clave:

  • No atravieses zonas inundadas sin conocer su profundidad: el agua puede ocultar baches, objetos y daños en la vía. Además, la altura libre al suelo del vehículo no determina por sí sola su capacidad para vadear.
  • No vuelvas a encender el motor si se apaga dentro del agua: podría haberse producido una entrada de agua por el sistema de admisión. Intentar arrancarlo puede ocasionar un bloqueo hidráulico (hydrolock) y daños graves en el motor.
  • Ten precaución con los vehículos híbridos y eléctricos: no manipules cables naranjas, conectores ni componentes de alta tensión si están mojados o presentan daños. Si sospechas que el sistema eléctrico está comprometido, aléjate y solicita asistencia especializada.
  • Prioriza la seguridad de los ocupantes: si el agua sube rápidamente y la evacuación puede realizarse sin exponerte a la corriente, abandona el vehículo y busca una zona elevada y segura. Si salir implica un riesgo mayor, solicita ayuda de emergencia.

Cinco puntos del auto que debes revisar antes de las lluvias

El mantenimiento preventivo es fundamental para afrontar las condiciones de conducción que acompañan a las precipitaciones. Antes de viajar o circular por zonas propensas a inundaciones, revisa estos componentes:

1. Neumáticos

Comprueba la profundidad del dibujo y el estado general de las llantas. Los surcos permiten evacuar el agua de la superficie de contacto; si están desgastados, aumenta el riesgo de aquaplaning, fenómeno en el que el neumático pierde contacto con el pavimento y el conductor puede perder el control del vehículo.

También verifica que la presión corresponda a las recomendaciones del fabricante.

2. Plumillas limpiaparabrisas

Revisa que las plumillas retiren el agua de manera uniforme. Si dejan franjas, producen ruidos o no limpian correctamente el parabrisas, es momento de reemplazarlas.

Una buena visibilidad resulta indispensable durante las lluvias, especialmente al conducir de noche o en carretera.

3. Sistema eléctrico y batería

Las luces, los limpiaparabrisas y el desempañador pueden utilizarse con mayor frecuencia durante las precipitaciones. Por eso, conviene revisar el estado de la batería, los terminales y el sistema de carga para evitar fallas eléctricas en el momento menos oportuno.

4. Frenos

Comprueba el estado de las pastillas, los discos y el funcionamiento general del sistema de frenado. Después de atravesar agua, y únicamente cuando sea seguro continuar, realiza algunas frenadas suaves para comprobar su respuesta y ayudar a recuperar la eficacia si los frenos están húmedos.

Si percibes ruidos, vibraciones o una respuesta irregular, detente en un lugar seguro y solicita una revisión técnica.

5. Luces

Asegúrate de que los faros delanteros, las luces posteriores, las direccionales y las luces de freno funcionen correctamente. Mantén las ópticas limpias y utiliza las luces bajas durante la lluvia para mejorar tu visibilidad ante otros conductores.

Conduce con precaución durante la temporada de lluvias

Además del mantenimiento, es importante reducir la velocidad, aumentar la distancia de seguridad y evitar maniobras bruscas sobre pavimento mojado. También conviene consultar el estado de las rutas antes de realizar viajes largos y no intentar cruzar quebradas, huaicos o zonas con corrientes de agua.

La prevención es la mejor herramienta para reducir los riesgos durante la temporada de lluvias. Un vehículo en buenas condiciones y una conducción responsable pueden marcar la diferencia entre llegar a destino sin inconvenientes y enfrentar una emergencia en el camino.