“Hemos visto que, en las últimas décadas, en la ciudad del Cusco el tráfico vehicular se ha incrementado. Los problemas de transportes repercuten negativamente en todos los ámbitos, además de generar accidentes de tránsito y esto conlleva a que la también llamada capital histórica del Perú pierda más de 126 millones de soles al año solo por congestión vehicular”, así lo señaló Mario Candia, Ingeniero de Tránsito de la Consultora Transis durante la presentación: “Retos y Oportunidades en Tráfico y Transporte en la Ciudad del Cusco y el Perú” realizada en el Auditorio de la Caja Municipal de la ‘Ciudad Imperial’.

Para Candia, el tráfico vehicular perjudica la actividad económica de la ciudad del Cusco, ya que sectores como la construcción, agricultura, transporte y demás actividades económicas se ven impactados debido a que sus vehículos de carga pesada demandan de mayor tiempo para transportar sus mercancías y por la pérdida de horas hombre que se da por la falta de infraestructura y orden en las vías.

Otro punto importante, detalló el ingeniero, es la afectación de la economía de las personas, principalmente por la falta de transporte público masivo, ya que Cusco es una ciudad que tiene un alto porcentaje de transporte informal, el cual opera con desorden, además de ser muy básico. “El sistema de transporte en Cusco no ha desarrollado como debiera y requiere la puesta en marcha de un plan de movilidad sostenible e integrado. Está es la forma más efectiva para contrarrestar el déficit existente en infraestructura y reducir la falta de señalización vial, y así contar con un transporte integrado masivo para facilitar el tráfico en la ciudad”, acotó.

Asimismo, precisó que, para lograr un resultado positivo y duradero, es necesario que Cusco cuente con un centro integrado de gestión de tránsito con tecnología semafórica; así como con medidas técnicas que mejoren la señalización en las calles – la cual es deficiente- y, sobre todo, es indispensable poner en marcha soluciones que permitan contar con diseños geométricos en las intersecciones, principalmente. “Al ser una ciudad de más de 400 mil habitantes, urge contar con una vía de alta velocidad pues a un cusqueño, en promedio, un recorrido que le debe tomar 18 minutos lo hace en 33 minutos”, refirió.

De otro lado, Karsten Kunckel, presidente de la AAP, indicó que “los cusqueños en particular y peruanos en general perdemos, todos los días, tiempo y dinero por la congestión vehicular que enfrentamos”. Esta situación, dijo, requiere una solución a largo plazo.  Además, considera que es un gran reto y el sector automotor está dispuesto a contribuir, en lo que sea necesario.

“Desde la Asociación Automotriz del Perú, nos ponemos a disposición para contribuir con la experiencia y conocimiento para la urgente creación de la Agencia Nacional de Tránsito y Seguridad Vial, un organismo técnico especializado que lidere la solución de los problemas del tránsito y la seguridad vial en el ámbito nacional”, puntualizó.

Finalmente, el representante del gremio automotor resaltó la importancia de hacer sinergias entre todos los actores involucrados. “Es necesario que sumemos esfuerzos; la participación del sector privado como de nuestras autoridades, municipales y regionales, es fundamental para encontrar soluciones reales”, sentenció.