Hablar del BMW M3 es hablar de uno de los deportivos más influyentes de la historia. Desde 1986, cada generación ha sabido combinar la practicidad de un auto para el día a día con el carácter de un verdadero auto de carreras. En 2020 llegó la sexta generación, conocida como G80, un modelo que desde su presentación dividió al mundo por una razón evidente: su diseño.

Los enormes riñones frontales fueron motivo de debate en todo el planeta. Sin embargo, lo cierto es que BMW se atrevió a hacer algo distinto, y al final, un M3 nunca fue un auto pensado para pasar desapercibido. Detrás de esa estética polémica se esconde el motor más avanzado que ha tenido un M3: el S58, un seis cilindros en línea biturbo de 3.0 litros que entrega entre 480 y 510 caballos de fuerza, dependiendo de la versión.

Por primera vez en la historia del modelo, el M3 ofreció la opción de tracción integral M xDrive que, combinada con la transmisión automática de ocho velocidades, lo convierte en un arma implacable en cualquier superficie. Aun así, fiel a la tradición, BMW mantuvo la caja manual de seis marchas en la versión estándar, un guiño a los puristas que disfrutan del arte de cambiar de marcha por sí mismos.

Al conducirlo, se nota un cambio importante respecto a su predecesor. El F80 se caracterizaba por un carácter más rabioso, con una entrega de potencia agresiva. En contraste, el G80 es más dócil y usable en el día a día, pero sin perder eficacia: pese a su mayor refinamiento, es medio segundo más rápido de 0 a 100 km/h que el modelo anterior.

Más allá de los números, lo que hace especial al G80 es su versatilidad. Puede ser un sedán cómodo y refinado para usar a diario, con espacio para cuatro adultos y un maletero generoso, pero en cuanto activas el modo Sport Plus muestra su verdadera personalidad: un chasis perfectamente equilibrado, frenos imponentes y una dirección tan precisa que transmite la esencia pura de la división M.

En el interior, la atmósfera combina a la perfección lujo y deportividad. Materiales como cuero, Alcántara y fibra de carbono envuelven al habitáculo en un entorno premium con clara inspiración en el motorsport. A ello se suma la tecnología más avanzada: un cuadro de instrumentos digital de 12,3 pulgadas, una pantalla central táctil de 14,9 pulgadas, iluminación ambiental configurable y un potente sistema de audio Harman Kardon que completa la experiencia a bordo.

Esta unidad en particular esta terminada en el color Isle of Man Green, el cual es el color de lanzamiento del modelo y uno de los acabados más representativos del M3 G80.

En definitiva, el BMW M3 G80 es un auto que desafía a los críticos: polémico en diseño, sí, pero indiscutible en desempeño. Y aunque algunos extrañen la pureza ligera de los E30 o E46, lo cierto es que este M3 es el más capaz, rápido y radical de todos. Al final, esa es la misión de cada nueva generación: llevar el legado un paso más allá.