La partida simbólica en la playa Agua Dulce se ha convertido en una tradición moderna del Rally Caminos del Inca. Si bien la historia de la carrera se remonta a 1966, la celebración de este evento en Chorrillos es una costumbre más reciente, aunque ya se ha consolidado en la memoria de los aficionados.



A diferencia de las ediciones históricas, que solían arrancar en escenarios distintos, la explanada de Agua Dulce se ha convertido en el punto de encuentro anual para marcar el inicio de la competencia.




Relevancia histórica:
- Celebración masiva: A lo largo de los años, el Automóvil Club Peruano ha buscado un espacio que pudiera albergar a una gran cantidad de espectadores, y la playa Agua Dulce se ajusta a esa necesidad. La cercanía al público permite que miles de personas se reúnan para ver de cerca a los pilotos y sus vehículos, creando un ambiente festivo y participativo.
- Aproximación con el público: Aunque el rally se desarrolla en carreteras de todo el país, la partida simbólica en Agua Dulce es una oportunidad para que el público limeño pueda interactuar directamente con el evento. Este evento sirve de nexo entre la capital y las provincias que recorrerá la ruta en los días siguientes.
- Simbolismo moderno: Si bien la partida simbólica es un acto protocolar, en la actualidad representa el inicio oficial de la competencia, al margen de las primeras pruebas que suelen hacerse en circuitos cerrados. Los pilotos desfilan uno a uno por la rampa, recibiendo el aplauso y el apoyo de los fanáticos, lo que llena de energía a los equipos antes de emprender su recorrido por el interior del país.
- Sede: A diferencia de ediciones anteriores que cambiaban de locación, la playa Agua Dulce se ha convertido en una sede fija para la partida simbólica en los últimos años. Esto ha generado una tradición moderna que cada año congrega a más aficionados.
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