Según las Naciones Unidas (ONU), el transporte es responsable de aproximadamente el 14% de las emisiones globales de gases de efecto invernadero. Además, genera contaminantes atmosféricos como óxidos de nitrógeno (NOₓ), material particulado fino (PM₂.₅) y dióxido de azufre (SO₂), que afectan directamente la salud de las personas. Las partículas más pequeñas pueden penetrar profundamente en los pulmones y están asociadas con un mayor riesgo de cáncer de pulmón, enfermedades cardiovasculares y ataques de asma, según la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Cifras críticas en el Perú
De acuerdo con la Asociación Automotriz del Perú (AAP), la flota vehicular nacional tiene un promedio de más de 10 años, y muchos buses y camiones superan las tres décadas de uso. Esta situación ubica al Perú entre los países de la región con el parque automotor más antiguo, lo que agrava los niveles de contaminación del aire y los riesgos viales. La falta de renovación vehicular y el uso de tecnologías obsoletas hacen que nuestras ciudades enfrenten un problema ambiental y de salud pública cada vez más urgente.
Esta situación no solo eleva los costos de mantenimiento y accidentes en las calles, sino que también agrava los niveles de contaminación. Según el informe World Air Quality Report 2024, las emisiones de partículas finas PM2.5 en el país alcanzan 17.1 µg/m³, más del triple del límite recomendado por la OMS. Estas pequeñas partículas incluyen sustancias químicas orgánicas, polvo, hollín y metales que, al ser inhaladas, representan un grave riesgo para la salud humana.
De acuerdo con el Air Quality Life Index (AQLI) de la Universidad de Chicago, la exposición prolongada a esta contaminación podría reducir la esperanza de vida de los peruanos en 2.1 años.
Movilidad más sostenible
El Perú ha asumido compromisos internacionales para enfrentar el cambio climático. En la COP21, el país se comprometió a reducir en un 30% sus emisiones al 2030. Sin embargo, debido a la gravedad de la crisis climática y la urgencia de lograr medidas más ambiciosas, Perú actualizó su meta en el año 2020, elevándola un 40% de reducción, con el objetivo de alcanzar la carbono neutralidad al 2050.
En ese sentido, el interés por los vehículos híbridos auto-recargables ha crecido de forma sostenida en el Perú. Según la Asociación Automotriz del Perú (AAP), entre enero y setiembre de 2025 se comercializaron 7,256 unidades híbridas y eléctricas, lo que representa un incremento de 44.1% respecto al mismo periodo de 2024. Solo en setiembre se registraron 931 unidades nuevas, un aumento de 50% frente al mismo mes del año anterior, según datos de la Superintendencia Nacional de los Registros Públicos (Sunarp).
“Este crecimiento refleja un cambio positivo en las preferencias de los consumidores, que hoy buscan opciones más sostenibles, eficientes y tecnológicas”, indicó Alberto Morisaki, gerente de Estudios Económicos y Estadísticas de la AAP.