La congestión vehicular en Lima se intensifica en diciembre y afecta a miles de conductores y peatones. Recorridos de 30 minutos ahora pueden extenderse hasta 60 en zonas clave como Lima Norte, Cercado y ejes comerciales.

El tránsito en Lima atraviesa uno de sus momentos más críticos del año. A pocas semanas de Navidad y Año Nuevo 2025, las principales avenidas de la capital registran altos niveles de congestión vehicular durante gran parte del día, sin que exista una hora punta claramente definida. La combinación de compras de fin de año, campañas comerciales y desplazamientos laborales ha saturado las vías más transitadas.

Bocinazos constantes, vehículos detenidos por largos minutos y aplicaciones de movilidad marcando extensos tramos en rojo forman parte del panorama cotidiano para conductores y pasajeros que circulan por la ciudad.

Congestión vehicular sin horario definido en Lima

Desde las primeras horas de la mañana, el tráfico ya presenta complicaciones severas. En Lima Norte, por ejemplo, la zona del Óvalo Habich, en San Martín de Porres, mostraba una congestión total alrededor de las 9:10 a. m. La avenida Zarumilla permanecía completamente colapsada por autos particulares, buses y transporte pesado.

Un trayecto que normalmente toma unos 30 minutos se extendió hasta 45 y, en algunos casos, superó la hora. En tramos más cortos, como el recorrido entre Plaza Bolognesi y el Óvalo Jorge Chávez —apenas cinco cuadras—, el desplazamiento llegó a tomar nueve minutos.

Pasadas las 10:30 a. m., fuera del horario tradicional de mayor demanda, la congestión persistía en cruces clave como las avenidas 28 de Julio y Salaverry. Desde distritos como Los Olivos, ciudadanos reportaron demoras de hasta una hora para llegar a zonas comerciales como Gamarra, uno de los principales focos de compras por campaña navideña.

Peatones también afectados por el caos vehicular

El impacto del tráfico no se limita a los conductores. Los peatones enfrentan mayores riesgos para cruzar las vías, especialmente en intersecciones congestionadas. En varios puntos de la ciudad, el paso peatonal no es respetado y algunos vehículos aceleran cuando el semáforo se encuentra en ámbar.

Testimonios recogidos durante los recorridos indican que, en determinados cruces, hasta tres vehículos llegan a pasar con la luz roja, aumentando el peligro en medio del intenso flujo vehicular propio de diciembre.

Tráfico y estrés aumentan en Navidad y Año Nuevo

El Seguro Social de Salud (EsSalud) advirtió que durante las fiestas de fin de año se registra un incremento significativo del estrés en la población, asociado principalmente al tráfico en Lima y a los gastos navideños. La institución señala que las largas horas atrapados en la congestión, sumadas a compromisos familiares y presión económica, generan un entorno de alta tensión emocional.

Martha Crosby, psicóloga del Hospital Nacional Edgardo Rebagliati, explicó que en diciembre las personas asumen múltiples responsabilidades al mismo tiempo, como compras de último momento, organización de reuniones familiares y extensos desplazamientos por la ciudad. A esto se suma el ruido urbano constante, proveniente del tránsito, obras y música a alto volumen.

Según EsSalud, esta combinación puede provocar irritabilidad, fatiga persistente, dificultad para concentrarse y agotamiento emocional, afectando el bienestar durante las celebraciones de Navidad y Año Nuevo.