Tras la deflagración en el ducto de Megantoni en Cuzco este 1 de marzo, el Ministerio de Energía y Minas declara la restricción de venta de GNV por dos semanas. Esta medida afectará a todos los conductores de Lima y Callao, quienes siguen recorriendo la ciudad en busca de abastecimiento.
¿Qué pasó en Megantoni?
La emergencia se desató en las instalaciones de la Transportadora de Gas del Perú (TGP), específicamente en el punto KP43 del distrito de Megantoni. Aquí surge la primera ironía técnica que el conductor debe entender: la crisis no empezó en un tubo de gas, sino en un ducto de líquidos. La deflagración en esta línea de transporte obligó a una “paralización preventiva” de todo el sistema para aislar la infraestructura dañada y evitar una tragedia mayor.
Esta decisión, aunque técnicamente inevitable para garantizar la seguridad en Cusco, cortó el flujo vital que alimenta a Lima y Callao. La magnitud del daño forzó al Gobierno a declarar el Estado de Emergencia mediante la Resolución N° 004-2026-MINEM/VMH, administrando la escasez de un recurso que, hasta hace una semana, dábamos por sentado.

Ahora, ¿Quienes pueden comprar GNV?
La Resolución Directoral N° 020-2026-MINEM/DGH es el mapa de esta exclusión. El objetivo oficial es evitar que las casas se queden sin cocina y que el Metropolitano deje de circular, pero el costo lo paga el resto de la cadena.
- Los “Protegidos”: Hogares, comercios y transporte masivo (Metropolitano). Para ellos, el flujo se mantiene prioritario.
- Los Excluidos: Aquí entran los taxis, mototaxis, vehículos de carga y autos particulares.
Miles de taxistas recorren hasta siete u ocho estaciones en San Martín de Porres, La Victoria o Surquillo buscando un remanente de GNV, solo para encontrar papeles pegados que dicen “No hay gas”. La restricción tiene una ventana crítica: del 1 al 14 de marzo, dos semanas donde el transporte liviano simplemente no existe para el sistema de prioridades del MINEM.
Del Ahorro al Gasto Triple
Los conductores que tengan solamente gas natural no van a poder operar, mientras que, los vehículos duales van a tener que recurrir al uso de gasolina, lo cuál significaría que sus gastos por día se podrían triplicar.
Basándonos en datos de la Asociación Automotriz del Perú (AAP) y la realidad en los grifos, el golpe se resume en cifras que duelen:
- Costo diario: Un taxista que recorre 200 km gastaba unos S/ 20 a S/ 30 en GNV. Hoy, al verse obligado a usar gasolina, ese gasto salta a un rango de entre S/ 70 y S/ 120 por jornada.
El impacto mensual: Si multiplicamos esto por el mes de operación, el costo operativo se dispara de S/ 600 a más de S/ 2,100.
Guía de supervivencia ante la escasez de GNV
Si usted vive del volante, la vigilancia y la adaptabilidad son sus únicas herramientas en lo que resta de la emergencia. Aquí lo que debe saber para navegar los próximos días:
- Tenga en consideración que las reparaciones en el KP43 se extenderán hasta la quincena de marzo. No espere normalización antes del 14 de este mes.
- La única ventaja para los más de 300,000 vehículos duales en Lima y Callao es, precisamente, la capacidad de alternar a gasolina. Es un alivio técnico, aunque un desastre económico.
- Si detecta que un grifo está aprovechando la escasez para inflar precios artificialmente, use los canales de denuncia del organismo. El Comité de Crisis (COES, Osinergmin, Cálidda y TGP) está en sesión permanente, pero la fiscalización ciudadana es clave.