La expansión de la electromovilidad ya comienza a transformar el negocio de la posventa automotriz en el Perú. De acuerdo con un análisis de Gildemeister, uno de los principales actores del sector, la demanda de repuestos para vehículos podría disminuir entre un 15% y un 20% en los próximos años, conforme aumente la presencia de autos eléctricos en el parque automotor.

Frente a este nuevo escenario, concesionarias y talleres especializados vienen adaptando sus operaciones mediante la capacitación técnica de su personal, la incorporación de nuevos servicios tecnológicos y la diversificación de su oferta para mantener la competitividad en un mercado que supera los 100 millones de dólares anuales.

La electromovilidad cambia el negocio de la posventa

A diferencia de los vehículos con motor de combustión, los autos eléctricos requieren menos mantenimiento mecánico al eliminar componentes como aceite, filtros, bujías o correas. Sin embargo, esto abre nuevas oportunidades para los talleres especializados.

José Carlos Torres, gerente de Postventa de Gildemeister, explicó que el enfoque del negocio migrará hacia servicios de mayor valor agregado, como diagnósticos electrónicos, actualizaciones de software, mantenimiento de baterías y atención especializada para sistemas de alta tecnología.

Actualmente, el 45% del personal técnico de Gildemeister ya cuenta con certificación para trabajar con vehículos eléctricos, mientras que el equipo encargado de las marcas premium posee una preparación completa para atender este tipo de unidades.

Los talleres deberán reinventarse

Hoy, un automóvil convencional visita el taller en promedio dos veces al año para realizar mantenimientos preventivos y correctivos.

Con los vehículos eléctricos, estos intervalos serán más amplios, ya que muchos fabricantes establecen mantenimientos cada 10.000 kilómetros o más.

Para compensar la menor demanda de servicios tradicionales, los concesionarios impulsarán nuevas líneas de negocio como:

  • Actualizaciones de software.
  • Diagnósticos electrónicos avanzados.
  • Instalación de accesorios.
  • Programación y mejoras de sistemas.
  • Servicios especializados para baterías y componentes eléctricos.

Según Gildemeister, esta transición será gradual, permitiendo que el sector adapte sus operaciones sin afectar significativamente sus costos.

Los repuestos de colisión seguirán siendo el principal negocio

Aunque disminuirá la demanda de piezas relacionadas con el mantenimiento mecánico, los repuestos de colisión continuarán siendo el segmento más importante del mercado.

Actualmente, la distribución del negocio se divide de la siguiente manera:

  • 45% corresponde a repuestos de colisión (plancha y pintura).
  • 25% a componentes de desgaste como frenos, amortiguadores y embragues.
  • 15% a insumos de mantenimiento.
  • El porcentaje restante corresponde a accesorios y otras categorías.

Solo el segmento de colisión representa alrededor de 15 millones de dólares anuales para Gildemeister y continuará siendo relevante debido a que los accidentes de tránsito seguirán generando demanda de reparación, independientemente del tipo de motorización.

Menor informalidad y mayor especialización

Otro de los cambios observados en el mercado peruano es la reducción gradual del aftermarket informal, impulsada por una mayor competitividad del sector formal, la ampliación de la red de talleres y acciones coordinadas con Aduanas y la Fiscalía para combatir la comercialización de repuestos de procedencia dudosa.

La diversificación de proveedores también ha permitido fortalecer el abastecimiento. Actualmente, Gildemeister importa repuestos desde más de diez países, entre ellos Corea, China, India, Suecia e Inglaterra, reduciendo así el impacto de cambios arancelarios internacionales.

Proyecciones para el mercado peruano

Como parte de su estrategia de crecimiento, Gildemeister proyecta durante 2026:

  • Duplicar su red de tiendas de repuestos.
  • Fortalecer la capacitación técnica especializada.
  • Impulsar su canal de comercio electrónico.
  • Ampliar la oferta de servicios vinculados a vehículos eléctricos.

La empresa considera que la transformación de la industria automotriz no supondrá una reducción del negocio, sino una evolución hacia servicios más tecnológicos y especializados.

Con el crecimiento sostenido de la electromovilidad en el Perú, talleres y concesionarias afrontan uno de los mayores cambios de las últimas décadas, apostando por la innovación, la capacitación y la digitalización para responder a las nuevas necesidades del mercado.