Cada vez más personas aprovechan los fines de semana y feriados para explorar nuevos destinos por carretera y desconectarse de la rutina. Sin embargo, más allá del destino elegido, la experiencia durante el trayecto depende en gran medida de las capacidades del vehículo, especialmente cuando se recorren diferentes tipos de vías o condiciones cambiantes.
En línea con esta tendencia, la circulación de vehículos ligeros en el país aumentó 5,4 % en abril de 2026, según la Asociación Automotriz del Perú (AAP), reflejando una mayor movilidad por las carreteras. En ese escenario, los conductores buscan cada vez más vehículos que no solo respondan en términos de rendimiento, sino que incorporen soluciones orientadas a brindar mayor seguridad, comodidad y confianza durante cada trayecto.
“Actualmente, la elección de un vehículo va más allá del diseño o la potencia. En el caso de los SUV, los usuarios buscan modelos versátiles que respondan a sus diferentes necesidades de movilidad, especialmente para quienes disfrutan de recorrer nuevos destinos por carretera”, señala Elsa Loo ung Baffigo, Sub gerente de ventas Toyota.
Ante ello, el especialista destaca cuatro atributos que los conductores deberían considerar al elegir un vehículo para viajes por carretera:
Seguridad para viajar con mayor confianza: Contar con tecnologías de asistencia a la conducción permite brindar mayor confianza durante los viajes por carretera. La Toyota RAV4 gasolina incorpora Toyota Safety Sense, un sistema que incluye funciones como alerta de cambio de carril, control crucero adaptativo y sistema de precolisión, según versión, para acompañar y reducir la carga al conductor en distintos escenarios de manejo.
Comodidad para disfrutar el trayecto: En tramos prolongados, aspectos como la distribución del espacio interior y la practicidad a bordo adquieren mayor importancia. Disponer de un vehículo que permita acomodar pasajeros y objetos de manera eficiente contribuye a una experiencia más agradable durante el trayecto.
Desempeño para adaptarse a diferentes rutas: Las condiciones de una ruta pueden variar según el destino, por lo que contar con un vehículo con una respuesta adecuada es clave para afrontar distintos escenarios de conducción. La Toyota RAV4 gasolina incorpora un motor de 2.0 litros que entrega 169 hp y 202 nm de torque y ofrece un desempeño equilibrado, brindando potencia y estabilidad para trayectos de mayor distancia.
Tecnología que acompaña la experiencia de conducción: Las funciones de conectividad y las soluciones integradas se han convertido en elementos relevantes para mejorar la experiencia al volante, permitiendo que los conductores tengan un manejo más práctico e intuitivo.
Finalmente, cada ruta presenta condiciones particulares que pueden influir en la experiencia de viaje. Anticipar las necesidades del recorrido permite aprovechar mejor cada desplazamiento, desde la salida hasta la llegada al destino.