Revisar el estado de frenos, neumáticos, batería y fluidos del vehículo antes de emprender un viaje es una de las principales medidas para prevenir fallas mecánicas y reducir riesgos en carretera.
Cada vez que se planifica un viaje por carretera, la atención suele concentrarse en el destino, la ruta o el equipaje. Sin embargo, uno de los factores más importantes para un traslado seguro continúa siendo la revisión preventiva del vehículo antes de salir.
Las fallas mecánicas representan una de las principales causas de incidentes y contratiempos durante los desplazamientos. Muchas de ellas pueden evitarse mediante una inspección técnica que permita detectar componentes desgastados o sistemas que requieren mantenimiento antes de emprender el recorrido.
Oscar Farromeque, jefe zonal de postventa en Grupo Maquinarias, señala que la mayoría de las averías que dejan un vehículo detenido en carretera no aparecen de un momento a otro. “En muchos casos presentan señales previas que pueden detectarse durante una inspección realizada con algunos días de anticipación, lo que permite efectuar las reparaciones necesarias antes del viaje y reducir considerablemente los riesgos”.
El especialista recomienda realizar una inspección preventiva especialmente cuando el vehículo recorrerá largas distancias, ha permanecido varios días sin uso, el mantenimiento periódico está próximo a vencer o el trayecto contempla zonas de altura, pendientes pronunciadas o condiciones climáticas exigentes.
¿Qué aspectos deberían revisarse antes de salir?
Aunque cada vehículo tiene necesidades particulares, Grupo Maquinarias recomienda realizar estas ocho verificaciones básicas antes de emprender un viaje por carretera:
- Sistema de frenos: revisar el estado de pastillas, discos y líquido de frenos, además de cualquier ruido o vibración inusual.
- Neumáticos: comprobar la presión, el desgaste de la banda de rodadura y el estado de la llanta de repuesto.
- Fluidos: verificar los niveles de aceite, refrigerante, líquido de frenos y limpiaparabrisas.
- Batería y sistema eléctrico: asegurar el correcto funcionamiento de la batería, alternador y sistema de iluminación.
- Suspensión y dirección: identificar vibraciones, ruidos o pérdida de estabilidad durante la conducción.
- Correas y filtros: revisar su estado para garantizar un adecuado desempeño del motor.
- Kit de emergencia: confirmar que incluya herramientas básicas, triángulos, chaleco reflectante, gata, llave de ruedas, botiquín y cables para paso de corriente.
- Documentación: verificar la vigencia del SOAT, la revisión técnica y la licencia de conducir.
Una inspección realizada por personal técnico va más allá de una revisión visual, ya que incorpora equipos de diagnóstico electrónico capaces de detectar anomalías antes de que se conviertan en una avería durante el trayecto.
Farromeque recomienda programar la revisión preventiva con la misma anticipación con la que se organiza el viaje. “Muchos de los problemas que dejan varados a los conductores pueden prevenirse con una inspección técnica antes de salir. Una revisión oportuna no solo ayuda a evitar gastos imprevistos, sino que brinda mayor tranquilidad durante todo el recorrido”, concluye.