El crecimiento de las motos eléctricas en Lima está generando un nuevo problema de movilidad urbana: mientras aumenta su presencia en las calles y ciclovías, todavía existen dudas sobre su clasificación, los requisitos para circular y la responsabilidad de vendedores y usuarios. La falta de claridad normativa ha provocado preocupación entre motociclistas, ciclistas y peatones, mientras el MTC prepara nuevas reglas para ordenar este sector.

Motos eléctricas ganan terreno en Lima

La demanda por este tipo de vehículos ha crecido rápidamente en los últimos años. Según datos de la Sunat, durante 2025 ingresaron al Perú motos eléctricas por más de 21 millones de dólares, casi el doble de lo registrado tres años antes.

En lo que va de 2026, las importaciones ya se acercan a los 20 millones de dólares, lo que evidencia el avance de esta alternativa de movilidad en el mercado peruano.

Sin embargo, este crecimiento no ha ido acompañado de una regulación suficientemente clara para todos los usuarios.

¿Las motos eléctricas pueden circular por las ciclovías?

La principal confusión está en diferenciar una moto eléctrica de un vehículo de movilidad personal (VMP).

Según lo explicado por el director de Transporte Vial, Antonio Ruiz, los VMP, como determinados scooters y bicicletas eléctricas, pueden utilizar las ciclovías siempre que cumplan las condiciones establecidas por la normativa, entre ellas un límite de velocidad de 25 km/h y determinadas características técnicas.

Las motos eléctricas, en cambio, tienen otra clasificación cuando cuentan con mayor potencia, tamaño o capacidad para transportar a dos personas.

En estos casos, deben circular por la pista y cumplir requisitos similares a los de una motocicleta convencional.

Placa, SOAT y licencia: ¿qué necesitan?

Las motos eléctricas que corresponden a la categoría de motocicletas deben contar con los documentos y elementos exigidos para circular legalmente, entre ellos:

  • Placa de rodaje.
  • SOAT.
  • Licencia de conducir correspondiente.
  • Tarjeta de identificación vehicular.
  • Cumplimiento de las condiciones técnicas establecidas por la normativa.

El problema es que numerosos usuarios adquirieron estos vehículos con información distinta por parte de algunos vendedores. En determinados casos se les aseguró que no necesitaban placa o SOAT, generando una situación de incertidumbre para quienes ahora buscan regularizar sus unidades.

El conflicto entre motos eléctricas y ciclistas

La presencia de motos eléctricas en las ciclovías también ha generado reclamos de los usuarios de bicicletas.

Los ciclistas consideran que determinados modelos representan un riesgo debido a su tamaño, peso y velocidad, especialmente cuando comparten espacios diseñados principalmente para bicicletas y otros vehículos de movilidad personal.

Al mismo tiempo, los usuarios de motos eléctricas sostienen que circular por la pista puede resultar peligroso debido a la convivencia con automóviles, buses y vehículos pesados.

Así, el problema no se limita a determinar quién puede utilizar una ciclovía: también plantea la necesidad de contar con una infraestructura adecuada para los distintos tipos de movilidad.

El problema de la regulación y la desinformación

Uno de los principales desafíos está en que el mercado de motos eléctricas creció más rápido que la capacidad de adaptación de las normas y de los propios usuarios.

La situación se vuelve especialmente compleja cuando una persona compra un vehículo de segunda mano o a una empresa que posteriormente deja de operar. En esos casos, regularizar la unidad puede convertirse en un proceso complicado.

El MTC ha señalado que trabaja en un proceso de regularización y que busca establecer reglas más específicas para ordenar la circulación de estos vehículos eléctricos.

El MTC prepara nuevas reglas

De acuerdo con la información proporcionada por el Ministerio de Transportes y Comunicaciones, en un plazo máximo de dos meses se publicarían nuevas disposiciones destinadas a definir con mayor precisión la circulación y formalización de los vehículos eléctricos.

La actualización de las reglas será clave para reducir la incertidumbre que actualmente existe entre conductores, ciclistas, vendedores e importadores.

Más allá del crecimiento de las motos eléctricas, el reto será establecer una regulación que permita aprovechar esta alternativa de movilidad sin comprometer la seguridad vial.