BYD, Geely y Chery consolidan su crecimiento global durante 2026, mientras marcas como Changan y Jetour ganan terreno en el mercado peruano. La electrificación, los precios competitivos y una mayor oferta explican parte de este avance.

Las marcas chinas atraviesan uno de sus mejores momentos en la industria automotriz y su crecimiento ya tiene un impacto importante en el mercado peruano. Durante 2026, los fabricantes provenientes de China ampliaron su presencia tanto en vehículos nuevos como en el mercado de seminuevos, mientras sus principales grupos automotrices comenzaron a disputar posiciones con gigantes tradicionales a nivel mundial.

En Perú, cerca de la mitad de los vehículos nuevos vendidos serían de origen chino, con marcas como Changan, Jetour, Geely y Chery entre las que han logrado una mayor presencia. A esto se suma el crecimiento de los modelos híbridos y eléctricos, segmento donde BYD se ha convertido en uno de los principales referentes.

Las marcas chinas ganan protagonismo en Perú

El avance de los fabricantes chinos en el mercado peruano ya no se limita a modelos de entrada. Actualmente, sus catálogos abarcan SUV, sedanes, pickups, vehículos eléctricos e híbridos, con propuestas que compiten en diferentes segmentos.

La combinación de precios competitivos, mayor equipamiento tecnológico y una oferta cada vez más amplia ha permitido que estas marcas atraigan a consumidores que tradicionalmente optaban por fabricantes japoneses, coreanos, estadounidenses o europeos.

Entre las marcas con mayor presencia se encuentran Changan, Jetour, Geely, Chery y BYD, aunque el mercado continúa incorporando nuevos fabricantes y modelos.

También crecen en el mercado de autos seminuevos

El fenómeno también empieza a reflejarse en el mercado de vehículos usados. Durante el primer semestre de 2026, casi uno de cada 10 vehículos seminuevos comercializados en Perú correspondió a una marca china.

Este comportamiento es relevante porque evidencia que los consumidores no solo están adquiriendo vehículos chinos nuevos, sino que estos comienzan a formar parte del parque automotor que posteriormente llega al mercado de segunda mano.

La mayor presencia de estas unidades también puede favorecer la creación de un mercado secundario más desarrollado, con mayor disponibilidad de repuestos, servicios técnicos y opciones de financiamiento.

BYD se convierte en protagonista mundial

El crecimiento de las marcas chinas también se refleja fuera del Perú. Durante el primer semestre de 2026, BYD alcanzó una participación mundial de aproximadamente 4,8 %, ubicándose en la sexta posición entre los mayores fabricantes por cuota de mercado, según los datos citados.

Con este resultado, la compañía logró superar a fabricantes tradicionales como Mercedes-Benz y BMW, mientras Tesla se ubicó por debajo en el ranking mencionado.

Toyota mantiene el liderazgo mundial con una cuota cercana al 11 %, seguida por Volkswagen, Hyundai, Stellantis y Renault-Nissan. Sin embargo, la evolución de BYD muestra cómo los fabricantes chinos están reduciendo progresivamente la distancia frente a los grandes grupos automotrices.

Geely y Chery también avanzan en el ranking global

El crecimiento no corresponde únicamente a BYD. Geely alcanzó una cuota mundial cercana al 4,6 %, suficiente para ubicarse entre los principales fabricantes del planeta.

El grupo cuenta con una amplia cartera de marcas, entre ellas Geely, Zeekr y Lynk & Co, además de su participación en fabricantes de origen europeo como Volvo, Polestar y Lotus.

Por su parte, Chery también ha incrementado significativamente su presencia internacional, impulsada por una estrategia de expansión que incluye mercados de América Latina, Europa y otras regiones.

La aparición de varios grupos chinos entre los principales fabricantes mundiales confirma que el fenómeno dejó de ser exclusivamente regional y se convirtió en una transformación de alcance global.

La electrificación acelera el crecimiento

Uno de los principales motores de esta expansión es la electrificación del automóvil.

China concentra una parte importante de la producción y comercialización mundial de vehículos eléctricos y cuenta con fabricantes que desarrollaron cadenas de suministro altamente integradas para producir baterías, motores eléctricos, sistemas electrónicos y software.

BYD es uno de los ejemplos más claros. Su estrategia combina vehículos eléctricos e híbridos enchufables, además de una fuerte integración vertical que le permite producir componentes fundamentales de sus vehículos.

Esta capacidad ayuda a reducir costos y acelerar el desarrollo de nuevos modelos, una ventaja que los fabricantes chinos están utilizando para competir en mercados cada vez más exigentes.

Tecnología, precios y garantía: las claves del crecimiento

El atractivo de las marcas chinas no depende únicamente del precio. Muchos de sus modelos ofrecen pantallas de gran tamaño, sistemas de conectividad, asistentes de conducción, cámaras, sistemas ADAS y diferentes niveles de electrificación.

A esto se suman políticas comerciales destinadas a generar confianza entre los compradores, como garantías extendidas de motor y componentes, así como programas de asistencia y respaldo posventa.

En mercados como Perú, estos factores pueden ser determinantes para consumidores que buscan acceder a vehículos con mayor equipamiento sin asumir el precio de algunas alternativas tradicionales.

Una industria automotriz que está cambiando

La expansión de los fabricantes chinos representa uno de los cambios más importantes de la industria automotriz en los últimos años. Su crecimiento combina electrificación, desarrollo tecnológico, producción a gran escala, integración de componentes y una rápida renovación de modelos.

Para el consumidor peruano, esta transformación significa una oferta cada vez más amplia y competitiva. La pregunta ahora es cuánto terreno podrán seguir ganando estas marcas y si su presencia llegará a modificar definitivamente el equilibrio histórico del mercado automotor nacional.