Tracción, despeje, neumáticos y modos de conducción son algunas de las características que conviene revisar para saber si un vehículo puede responder ante diversos tipos de terreno.
Las SUV continúan ganando espacio en el mercado peruano. Según la Asociación Automotriz del Perú (AAP), entre enero y agosto de 2026 se comercializaron más de 93 mil unidades, consolidando a este segmento como uno de los de mayor presencia en las ventas de vehículos livianos. Sin embargo, no todas ofrecen las mismas capacidades cuando las condiciones del camino cambian.
Para quienes buscan un vehículo que pueda desenvolverse tanto en ciudad como en carreteras o terrenos irregulares, hay algunos aspectos que conviene revisar: la altura respecto al suelo, los neumáticos, la suspensión, el sistema de transmisión de fuerza y las asistencias que facilitan la conducción en cada recorrido.

“Una SUV preparada debe encontrar un equilibrio entre capacidad, tecnología y confort. No se trata únicamente de contar con mayor tamaño o potencia, sino de integrar elementos que permitan responder adecuadamente a distintas condiciones de manejo”, explica Melisa Black, gerente de Marketing de General Motors Perú.
Más allá del diseño o la potencia, una SUV preparada para diversos recorridos combina características que le permiten responder mejor ante condiciones cambiantes. Entre las principales destacan el control sobre superficies irregulares, la posibilidad de adaptar la conducción al terreno y el confort para recorridos largos.

- Control y respuesta en terrenos exigentes..Frente a caminos irregulares, desniveles o superficies con menor adherencia, la configuración del vehículo puede marcar la diferencia en la respuesta durante el recorrido. Una combinación de tracción AWD, suspensión off-road, mayor despeje, neumáticos all-terrain y asistencia para descenso en pendientes, como la que incorpora la Chevrolet Traverse Z71, puede favorecer un mejor desempeño ante este tipo de condiciones.
- Modos de conducción para adaptarse al camino. Ajustar la respuesta del vehículo según el tipo de recorrido puede facilitar la conducción ante diferentes condiciones. En modelos como la Traverse Z71, esto puede realizarse mediante cinco modos —Normal, Sport, Wet, Off-Road y Trailer—, además de un motor 2.5L Turbo de 328 HP y 442 Nm de torque, asociado a una transmisión automática de ocho velocidades.
- Espacio y confort para trayectos largos. En recorridos de mayor distancia, también conviene considerar la capacidad interior y las herramientas de conectividad y asistencia. Una configuración para siete pasajeros y tecnologías como OnStar pueden contribuir a una experiencia más cómoda durante el viaje.
En ese sentido, elegir una SUV preparada implica mirar el vehículo de manera integral y evaluar qué tan bien puede adaptarse a las necesidades del día a día y a trayectos más exigentes.