Tesla presentó una propuesta radical para su nueva línea Roadster, que contempla tres versiones: Performance, Thrust y Rocket. Esta última promete elevarse y realizar maniobras aéreas mediante propulsores de gas frío, aunque no estará homologada para circular por vías públicas.

Tesla vuelve a desafiar los límites de la industria automotriz con el nuevo Roadster, un deportivo eléctrico que incorpora tecnologías inspiradas en el sector aeroespacial. La línea contempla tres configuraciones con diferentes niveles de prestaciones y tecnología: Performance, Thrust y Rocket, esta última concebida como un monoplaza con capacidad para realizar maniobras en el aire.

La compañía liderada por Elon Musk ha señalado que el lanzamiento está previsto para 2028. Por ahora, la información económica difundida incluye depósitos de reserva para algunas versiones y condiciones especiales de acceso para la variante más avanzada.

Tesla Roadster: precios y diferencias entre las tres versiones

La nueva línea Roadster contempla tres propuestas, desde una configuración preparada para circular por carretera hasta una variante experimental con propulsores desarrollados a partir de tecnología de SpaceX.

  • Tesla Roadster Performance: requiere un depósito de reserva de US$ 50.000. Está diseñado para circular por carretera y tiene capacidad para dos ocupantes. Entre sus características destacan la aerodinámica activa y un sistema de succión multimodo que busca mejorar el agarre y el desempeño.
  • Tesla Roadster Thrust: la versión intermedia requiere un depósito de reserva de US$ 250.000 e incorpora propulsores asociados a la tecnología de SpaceX.
  • Tesla Roadster Rocket: es la variante más radical, con un solo asiento y capacidad aérea anunciada por Tesla. No tiene un precio de reserva público y su adquisición estaría disponible únicamente por invitación.

Los depósitos de reserva no deben confundirse con el precio final de venta. La información difundida no establece un precio definitivo para todas las versiones.

¿Cómo funciona el Tesla Roadster Rocket que promete volar?

La versión Rocket combina un sistema de succión multimodo con 10 propulsores de gas frío distribuidos alrededor del vehículo. Según la descripción presentada, estos componentes ayudarían a generar impulsos para asistir el movimiento hacia adelante, el ascenso y las maniobras de rotación lateral.

El sistema de succión utiliza ventiladores situados bajo la carrocería para extraer aire y generar una fuerza que aumenta el agarre sobre la superficie. A ello se suman alerones activos, diseñados para modificar el flujo aerodinámico y contribuir a la estabilidad durante aceleraciones, frenadas y curvas.

Los propulsores, por su parte, emplearían aire comprimido almacenado en tanques. Al liberar impulsos breves, podrían generar fuerzas que ayuden a elevar o estabilizar el vehículo durante determinadas maniobras.

Sin embargo, estas características deben entenderse como prestaciones anunciadas por Tesla y no como capacidades cuya disponibilidad comercial o certificación independiente esté confirmada.

¿Por qué el Tesla Roadster Rocket genera humo blanco?

En las demostraciones descritas, el vehículo libera una nube blanca alrededor de los propulsores. Este efecto puede producirse cuando el aire comprimido se expande rápidamente, disminuye su temperatura y provoca la condensación de la humedad presente en el ambiente.

Por tanto, el humo blanco no implica necesariamente una combustión. Su aparición es compatible con fenómenos físicos asociados a la expansión del gas, aunque la explicación concreta de cada demostración depende del sistema utilizado y de las condiciones ambientales.

¿El Tesla Roadster que vuela podrá circular por las calles?

No todas las versiones tendrán las mismas posibilidades de uso. La configuración Performance está planteada para circular por carretera, mientras que la Rocket no estará homologada para el tránsito en vías públicas, según la información proporcionada.

La capacidad de realizar maniobras aéreas también plantea desafíos importantes en materia de seguridad, regulación y operación. Musk ha reconocido que el vehículo no está optimizado para la seguridad, una advertencia especialmente relevante ante la complejidad de combinar tecnologías automotrices y sistemas de propulsión aérea.

Tesla todavía no ha precisado cuántas unidades de la versión Rocket fabricará ni ha detallado todos los requisitos para acceder a ella.

Tesla y SpaceX: una apuesta que combina autos y tecnología aeroespacial

La propuesta del Roadster Rocket refleja la intención de explorar nuevas aplicaciones de tecnologías vinculadas a SpaceX en un vehículo deportivo eléctrico. La combinación de propulsores, aerodinámica activa y sistemas de succión busca llevar el desempeño automotriz más allá de las soluciones convencionales.

No obstante, el alcance real de esta innovación dependerá de las especificaciones definitivas, las pruebas técnicas y las condiciones de seguridad que se establezcan antes de una eventual comercialización.

Con un lanzamiento previsto para 2028, el nuevo Tesla Roadster se perfila como uno de los proyectos más ambiciosos de la compañía. Su evolución será clave para determinar si la promesa de un deportivo capaz de elevarse puede convertirse en una tecnología viable y segura.