El sistema utiliza la parrilla frontal como filtro de aire y un dispositivo adicional para recolectar el polvo de los frenos. La tecnología fue probada en modelos como el Kia Carnival y el Hyundai Sonata.
Un equipo de investigadores de Corea del Sur desarrolló un sistema vehicular capaz de capturar partículas contaminantes del aire y recoger el polvo generado por los frenos antes de que se disperse en el ambiente. Durante las pruebas, la tecnología logró eliminar hasta el 99 % de ciertas partículas contaminantes.
El proyecto fue liderado por el doctor Bangwoo Han, del Instituto Coreano de Maquinaria y Materiales (KIMM), y busca reducir la contaminación que no proviene directamente del escape, un desafío que también afecta a los vehículos eléctricos e híbridos.
La parrilla frontal funciona como filtro de aire
El sistema se instala en la parrilla frontal del vehículo y utiliza un proceso de precipitación electrostática para capturar partículas presentes en el aire que ingresa.
El mecanismo carga eléctricamente las partículas y luego las atrae hacia placas de recolección. Para ello, incorpora fibras de carbono más delgadas que un cabello humano, diseñadas para capturar contaminantes con bajo consumo eléctrico y una generación mínima de ozono.
Durante la circulación, el flujo de aire generado por el movimiento del vehículo impulsa el aire a través del sistema, reduciendo la necesidad de un ventilador independiente de alta potencia.
En las pruebas realizadas a 30 km/h, el dispositivo eliminó al menos el 95 % de las partículas PM2.5 y el 99 % de las partículas en el rango PM2.5-10. Según el equipo, estos niveles de captura se mantuvieron incluso a 50 km/h.
El sistema también logró purificar cerca de 28 metros cúbicos de aire por vehículo cada minuto. Tras su instalación, la variación en la eficiencia de combustible se mantuvo dentro del 1 % en los modelos evaluados.
Un dispositivo que captura el polvo de los frenos
La tecnología incluye un segundo componente ubicado detrás de la mordaza del freno, diseñado para capturar las partículas generadas por la fricción entre las pastillas y los discos.
El dispositivo aprovecha la carga eléctrica que adquieren naturalmente estas partículas durante el frenado para recolectarlas, sin requerir un cargador separado ni un ventilador de succión adicional.
En el ciclo de pruebas WLTC, el colector capturó más de 35 miligramos de partículas de desgaste de freno por milla recorrida en cada vehículo. Esta cantidad equivale aproximadamente a 10 gramos durante un recorrido de 450 kilómetros.
“Una característica clave de esta tecnología es que los vehículos pueden eliminar material particulado fino del aire junto a la carretera, mientras también reducen las partículas de desgaste de freno directamente en la fuente”, explicó Han.
También puede purificar el aire cuando el vehículo está estacionado
El desarrollo incorpora un sistema de transferencia inalámbrica de energía que permite activar la purificación incluso cuando el vehículo está estacionado.
En espacios de estacionamiento equipados con esta función, el ventilador del radiador del automóvil puede atraer el aire circundante a través del sistema de filtrado.
Esta capacidad amplía el potencial de la tecnología más allá de la conducción y podría contribuir a reducir la concentración de partículas en entornos urbanos.
Una solución para vehículos eléctricos e híbridos
La contaminación por partículas no desaparece con la electrificación del parque automotor. Los vehículos eléctricos e híbridos también generan partículas por el desgaste de frenos y neumáticos.
Por ello, el KIMM considera que este desarrollo puede contribuir a los esfuerzos de control de emisiones no procedentes del escape, un aspecto relevante en el contexto de las regulaciones Euro 7 sobre partículas de desgaste de frenos.
El instituto informó que la tecnología ya fue probada en vehículos como el Kia Carnival y el Hyundai Sonata. El siguiente paso será evaluar su rendimiento y durabilidad a largo plazo en condiciones reales de conducción.
La investigación recibió apoyo del Programa de Desarrollo de Tecnología Central de la Industria Automotriz. Los resultados relacionados con el desarrollo se publicaron en revistas científicas como Tribology International y Atmosphere, y se presentaron solicitudes de patente en Corea del Sur, Estados Unidos y Alemania.