La producción del Alef Model A Ultralight ya está en marcha en California. Desarrollado por Alef Aeronautics, este innovador vehículo es presentado como el primer auto volador eléctrico del mundo autorizado para circular por carretera y capaz de despegar y aterrizar verticalmente sin necesidad de pista, un hito que podría transformar el futuro del transporte urbano y la movilidad sostenible.
Alef Aeronautics y una década de desarrollo tecnológico
Alef Aeronautics, con sede en San Mateo, Silicon Valley, lleva más de diez años trabajando en soluciones de movilidad eléctrica y aérea. Respaldada por inversionistas tecnológicos de alto perfil, como Tim Draper, la compañía presentó su primer prototipo en 2016 y logró vuelos de prueba a escala real en 2018.
En 2023, la empresa alcanzó un logro clave al obtener la certificación de aeronavegabilidad de la Administración Federal de Aviación (FAA), consolidándose como un referente en el naciente mercado de los autos voladores eléctricos.
“El inicio de la producción del primer auto volador se ha dado según lo programado. El equipo trabajó intensamente para cumplir los plazos, porque sabemos que hay muchas personas esperando este momento”, afirmó Jim Dukhovny, director ejecutivo de Alef Aeronautics.
Diseño, autonomía y capacidades del Alef Model A
El Alef Model A Ultralight destaca por su diseño 100% eléctrico y su capacidad de operar tanto en carretera como en el aire. Ofrece una autonomía de hasta 354 kilómetros en modo conducción y 177 kilómetros en vuelo.
El vehículo incorpora una cabina montada sobre un sistema de cardán, propulsores totalmente integrados y un conjunto de elevones, lo que le permite realizar despegues y aterrizajes verticales en entornos urbanos convencionales. Además, es el único auto volador diseñado para estacionar y circular en la infraestructura urbana existente, sin necesidad de aeropuertos ni vertipuertos.
Seguridad y proceso de fabricación artesanal
En materia de seguridad, el Model A cuenta con propulsión eléctrica distribuida, sistemas redundantes, diagnósticos avanzados, capacidad de aterrizaje planeado, paracaídas balístico y tecnología de evasión de obstáculos.

La producción se realiza de forma artesanal en las instalaciones de Alef en Silicon Valley. Cada unidad requiere varios meses de ensamblaje, combinando procesos de manufactura robótica con trabajo manual especializado. Todos los componentes son sometidos a pruebas rigurosas y el vehículo completo realiza vuelos de prueba antes de su entrega.
Precio, reservas y planes futuros
Las primeras unidades serán entregadas a un grupo selecto de clientes pioneros, quienes participarán en pruebas supervisadas en condiciones reales. La información recopilada servirá para optimizar los procesos antes de escalar la producción. La demanda ha superado las expectativas: Alef Aeronautics acumula más de 3.500 reservas, equivalentes a unos 1.000 millones de dólares. El Alef Model A está disponible en preventa por 300.000 dólares.
A largo plazo, la compañía proyecta el Alef Model Z, un sedán de cuatro plazas previsto para 2035, con un precio estimado de 35.000 dólares, mayor autonomía y capacidades de vuelo autónomo, lo que apunta a una futura democratización de esta tecnología.