l crecimiento de las motos eléctricas en Perú avanza más rápido que la regulación. Expertos advierten problemas de homologación, identificación, seguridad vial e infraestructura de recarga.

La venta y circulación de motos eléctricas en Perú continúa creciendo, pero el marco normativo todavía presenta vacíos que dificultan su formalización y fiscalización. Aunque estos vehículos deben cumplir determinados requisitos, como contar con placa de rodaje y Seguro Obligatorio de Accidentes de Tránsito (SOAT) cuando corresponda, actualmente existen dificultades para inscribirlos en la Superintendencia Nacional de los Registros Públicos (Sunarp).

El consultor en transporte Gaetano Manfredi señaló que la ausencia de una regulación integral ha generado un escenario de incertidumbre que puede afectar tanto a conductores como a peatones.

Falta de homologación dificulta identificar las motos eléctricas

Manfredi cuestionó que no se hayan establecido mecanismos suficientes para que los importadores y fabricantes de motos eléctricas asignen elementos de identificación y homologación.

“No ha habido por parte del Ministerio de Transporte ni por parte de Produce dispositivos legales. Una ley, por último un decreto de urgencia, hubiera podido paliar esta situación, en donde se exigía a los importadores y a las fábricas que ensamblan esta moto generar un número de chasis, un número de motor eléctrico para poder homologarla y obviamente clasificarla”, afirmó.

Para el especialista, la clasificación de las motos eléctricas es fundamental debido a la gran diferencia de prestaciones que existe entre los modelos disponibles en el mercado.

Actualmente pueden encontrarse desde pequeños scooters eléctricos hasta motocicletas capaces de superar ampliamente los 50 km/h. Según Manfredi, incluso existen modelos que pueden alcanzar velocidades cercanas a los 140 km/h.

“Entonces, no hay cómo identificar nada, porque no hay placa, no hay chasis, no hay homologación”, cuestionó.

¿Por dónde deben circular las motos eléctricas?

La falta de claridad también genera dudas sobre las vías por las que pueden circular las motos eléctricas y los límites de velocidad que deben respetar.

El especialista explicó que los vehículos eléctricos pequeños, especialmente aquellos diseñados para velocidades reducidas, no necesariamente cuentan con sistemas de frenado y características dinámicas apropiadas para circular a velocidades elevadas.

“Las motos eléctricas pequeñas que tienen aro de ocho o nueve pulgadas no pueden andar a más de veinticinco kilómetros por hora porque no tienen la capacidad de frenado para andar a cincuenta kilómetros por hora”, sostuvo.

A su vez, advirtió que trasladar determinadas unidades pequeñas al carril vehicular convencional también puede representar un riesgo si sus características técnicas no son compatibles con el flujo de tránsito.

Seguridad vial: el uso del casco sigue siendo un desafío

El crecimiento de la movilidad eléctrica también plantea preocupaciones relacionadas con la seguridad vial.

Manfredi señaló que algunos usuarios de motos eléctricas y patines circulan sin casco porque consideran que este elemento no es obligatorio para sus vehículos.

Sin embargo, recordó que incluso un accidente a velocidades relativamente bajas puede provocar lesiones graves.

“Un impacto a veinte o veinticinco kilómetros por hora tranquilamente puede ser fatal. Tenemos que pensar también en la seguridad”, enfatizó.

La identificación adecuada de cada vehículo permitiría establecer con mayor precisión qué requisitos deben cumplir sus conductores y por qué tipo de infraestructura vial deben desplazarse.

Cargar motos eléctricas en casa también plantea riesgos

Otro desafío está relacionado con la infraestructura de recarga de vehículos eléctricos.

A diferencia de los autos eléctricos, muchas motos eléctricas pueden conectarse directamente a tomacorrientes convencionales. Sin embargo, utilizar varios cargadores simultáneamente en una instalación que no está preparada para soportar esa demanda puede generar sobrecalentamiento.

“Estamos poniendo en riesgo la seguridad de las personas, porque los motociclistas de motos eléctricas y de patines a veces no tienen casco. Además, necesitamos sistemas de recarga eléctrica. Esa moto se recarga en el enchufe de la casa, en el enchufe de la oficina”, explicó Manfredi.

El especialista incluso señaló casos en los que varias motos son conectadas al mismo enchufe, superando la capacidad para la que fue diseñada la instalación.

Una sobrecarga puede provocar recalentamientos, fallas eléctricas e incluso incendios, especialmente cuando las instalaciones no cuentan con sistemas de protección adecuados.

Electrolineras y sistemas de carga especializados

Ante el crecimiento del parque eléctrico, Manfredi recomendó implementar electrolineras y sistemas de carga especializados, además de realizar evaluaciones de las instalaciones eléctricas antes de instalar varios puntos de carga.

Los sistemas conocidos como wallbox pueden ofrecer una alternativa más segura, pero requieren una instalación eléctrica diseñada específicamente para soportar la potencia demandada.

“Estos sistemas, estos wallbox, estos sistemas electrolinera, es lo mejor que puede haber. Pero para poder alimentar una electrolinera, necesitas una línea de tensión diseñada para eso”, puntualizó.

En edificios y condominios, la recomendación es consultar previamente con especialistas y empresas suministradoras de energía para determinar si la infraestructura existente puede soportar la nueva demanda.

El reto de regular la movilidad eléctrica en Perú

El crecimiento de las motos eléctricas representa una oportunidad para impulsar una movilidad con menores emisiones y nuevos sistemas de transporte urbano. Sin embargo, el aumento de unidades también exige que la regulación avance al mismo ritmo.

Para los especialistas, resulta necesario establecer mecanismos claros de homologación, identificación, registro, clasificación por velocidad y requisitos de seguridad, además de desarrollar infraestructura adecuada para la recarga.

El desafío no solo consiste en determinar qué documentos deben tener las motos eléctricas, sino también en garantizar que cada unidad pueda ser identificada y que sus características técnicas sean compatibles con las vías por las que circula.

A ello se suma el crecimiento de la demanda energética. Manfredi advirtió que el aumento del parque de vehículos eléctricos incrementará progresivamente el consumo de electricidad en el país, en un contexto donde una parte importante de la generación eléctrica peruana todavía depende de fuentes térmicas.