La movilidad autónoma avanza a gran velocidad y los robotaxis se perfilan como el eje central del transporte urbano del futuro. Uber apuesta de forma decidida por este modelo, convencida de que la conducción autónoma redefinirá el sector y dará lugar a un mercado global sin precedentes, valorado en más de un billón de dólares en la próxima década.
Así lo afirmó Dara Khosrowshahi, director ejecutivo de Uber, en una entrevista con Bloomberg Television, donde destacó que la región Asia-Pacífico será el principal motor de crecimiento para los servicios de robotaxis en los próximos años.
La proyección de Uber para los robotaxis hasta 2026
Según explicó Khosrowshahi, Uber prevé operar servicios de robotaxis en más de diez mercados internacionales antes de que finalice 2026, con un enfoque estratégico en países asiáticos.
La compañía considera que Asia es un territorio clave para la expansión de la movilidad autónoma, debido a su alta densidad urbana, el crecimiento de la demanda de transporte y factores demográficos como el envejecimiento de la población, especialmente en países como Japón.
Otros mercados priorizados para el despliegue de robotaxis incluyen Hong Kong y Australia, donde Uber identifica condiciones favorables tanto en infraestructura como en adopción tecnológica.
Un mercado de más de un billón de dólares, según McKinsey
El potencial económico de los robotaxis no pasa desapercibido para las consultoras internacionales. McKinsey & Company ha señalado que el mercado de robotaxis y roboshuttles podría superar el billón de dólares a nivel mundial para 2030, siempre que la expansión continúe y la regulación acompañe el desarrollo tecnológico.
De acuerdo con Uber, la necesidad de soluciones de transporte autónomo es especialmente crítica en regiones donde los servicios tradicionales resultan insuficientes para cubrir la demanda, tanto en zonas urbanas congestionadas como en áreas rurales con baja densidad poblacional.
Alianzas estratégicas para liderar la movilidad autónoma
Actualmente, Uber colabora con más de 20 socios especializados en vehículos autónomos, una estrategia clave para acelerar su expansión global. Entre sus aliados figuran compañías chinas como Baidu, WeRide y Pony.ai, además de Waymo en Estados Unidos.
Esta diversificación de alianzas permite a Uber acceder a tecnologías autónomas competitivas y adaptables a distintas normativas y condiciones urbanas.
“Tendremos acceso a tecnologías autónomas en las grandes ciudades y mercados que realmente importan”, afirmó Khosrowshahi.
El CEO también evitó presentar la conducción autónoma como una carrera con un único ganador. “Es una tecnología emocionante, pero hay muchos actores llegando a la meta”, señaló, subrayando la importancia de trabajar con socios que cumplan estándares estrictos de seguridad y mantengan una relación sólida con los reguladores.
El impacto real de los robotaxis en la industria del transporte
El enfoque de Uber en los robotaxis ya muestra resultados. Durante la presentación de resultados financieros del tercer trimestre, la compañía informó que las operaciones autónomas en ciudades como Austin y Atlanta, en colaboración con Waymo, registran tasas de crecimiento superiores al promedio del resto de mercados en Estados Unidos.
Este desempeño refuerza las expectativas de expansión hacia otras ciudades que ofrezcan un entorno regulatorio favorable para la incorporación de flotas de vehículos autónomos.
Optimismo y cautela: el debate sobre la conducción autónoma
Referentes de la industria tecnológica, como Elon Musk, CEO de Tesla, coinciden en que los robotaxis serán el principal motor de crecimiento del transporte en el futuro. Musk ha llegado a proyectar que Tesla podría alcanzar un millón de vehículos autónomos en circulación hacia finales del próximo año, aunque estas previsiones aún no se han concretado.
En contraste, analistas de HSBC advierten que el mercado de robotaxis podría estar sobrevalorado en el corto plazo y que las ganancias sostenibles podrían tardar años en materializarse.
Un ejemplo de estos desafíos se refleja en Waymo, filial de Alphabet, cuya división de movilidad autónoma registró pérdidas por 1.420 millones de dólares en el tercer trimestre de 2025, dentro de la unidad “Other Bets”.
Costos elevados y salida de competidores
Uno de los principales obstáculos para la masificación de los robotaxis sigue siendo el alto costo de los vehículos autónomos. Estimaciones del sector sitúan el precio de cada unidad de Waymo en alrededor de 150.000 dólares.
Este contexto ha llevado a empresas como Ford y General Motors a retirarse del segmento de robotaxis, ajustando las expectativas de crecimiento del mercado en Estados Unidos y otros países.
Nuevos jugadores aceleran la competencia global
Mientras algunos actores se repliegan, otros aceleran. Amazon, a través de su filial Zoox, recibió autorización oficial para operar servicios de robotaxis en Las Vegas desde septiembre de 2025.
Zoox apuesta por vehículos diseñados desde cero para circular sin intervención humana, ofreciendo recorridos gratuitos en distancias limitadas y bajo estricta supervisión de organismos federales. La compañía planea incrementar su producción anual y expandirse a nuevas ciudades tras su adquisición por Amazon en 2020, por cerca de 1.200 millones de dólares.
Uber y el nuevo escenario de la movilidad urbana
El futuro de la movilidad urbana estará marcado por la combinación de competencia y colaboración entre gigantes tecnológicos, fabricantes de automóviles y autoridades reguladoras.
Con una amplia red de socios tecnológicos y una sólida experiencia en la gestión de plataformas de transporte bajo demanda, Uber se posiciona como uno de los protagonistas clave en la transición hacia los robotaxis, en un mercado que promete transformar la forma en que las personas se mueven por las ciudades del mundo.